ImprimirImprimir

Volumen 16 || Número 2 || 2013
e I.S.S.N. ISSN: 2555-3517 - I.S.S.N. ISSN: 2254-2884
Editorial
Mª Jesús Rollán de la Sota
Editorial
      EDITORIAL  
 

Hace muy pocos días, en un rincón maravilloso de nuestra geografía reflexionaba con unos buenos amigos sobre el futuro de la Enfermería Nefrológica.

Y barajábamos varias opciones, todas ellas a mi juicio razonables.

Pero en este momento, es la esperanza la que guía mis palabras más que la lógica, como os daréis cuenta a continuación.

La visión de lo que nuestra profesión será en los próximos años debería incluir en este futuro esperanzador.

Conocer bien los orígenes de la Enfermería Nefrológica para permitirnos avanzar con paso firme, porque quien olvida sus orígenes a menudo deberá ver como otros se los recuerdan. Desde aquí nuestro agradecimiento a todos aquellos que nos han precedido en el cuidado de los enfermos renales, y han permitido avanzar a nuestra profesión a través de épocas difíciles.

Reconocer que el eje central de la Enfermería Nefrológica no son los monitores, la farmacología o la técnica como entes aislados, sino entendidos al servicio de un fin esencial: El cuidado integral de las personas afectas de enfermedad renal y de sus familias. Sin olvidar la profilaxis de la enfermedad y la detección precoz de la misma, evitando la aparición de patologías coadyuvantes que deterioran aún más la vida y las expectativas de nuestros pacientes.

Entender los principios teóricos y físicos de la Diálisis y de los tratamientos sustitutivos, así como las indicaciones de los mismos. Y ser capaces de informar a los pacientes sobre las características de estos.

Conocer las diferentes patologías que se asocian a la Insuficiencia renal crónica, además de los factores predisponentes.

Mantener los Accesos Vasculares, y participar en la elección del acceso de modo personalizado.

Mantener la actualización permanente de técnicas y conocimientos mediante sesiones propias, mixtas y de coordinación con otros profesionales, formación en servicio y específica, dentro de la jornada laboral.

Gestionar, una buena gestión profesional de los Cuidados Enfermeros a partir de la Historia Clínica de Enfermería y además participar en la gestión de las Unidades.

Incorporar poco a poco un sistema efectivo de Calidad en cada Unidad y revisores rigurosos de técnicas y procedimientos. Gestión de Errores asistenciales, revisión de las técnicas por auditores expertos.

Participar activamente en los Comité de Ingreso y Egreso de Pacientes en Programa de tratamiento sustitutivo renal

Conocer en profundidad la aplicación de Cuidados Paliativos y de soporte en el paciente con enfermedad renal, que por sus características revisten un manejo especialmente cuidadoso.

Investigar, investigación propia que genere un campio propio de conocimientos.

Relación: mantenernos actualizados en el campo de las demás disciplinas que se relacionan con la asistencia profesional: Industria, farmacología, ergonomía, legislación, economía, políticas sociales. Con otras organizaciones profesionales de diferentes campos: medicina, Psicología, Dietistas, cardiólogos, cirujanos….

Proyección: Ser capaces de marcar el camino por donde se discurra como Enfermería Nefrológica, manteniendo claro el horizonte y evitando los bandazos que siempre resultan peligrosos. Orientar a las autoridades sanitarias y políticas acerca de ese camino.

Difundir nuestra vertiente profesional, haciendo visible a los Enfermeros Nefrológicos en el protagonismo del cuidado enfermero.

Innovar. Ser capaces de adaptarnos a los progresos técnicos y asistenciales, sin olvidar la necesidad de ser agentes de cambio y no solo espectadores. Implicación en el diseño e implantación de monitores, aplicación de la ergonomía en las unidades y mejora de las técnicas.

Crear, creatividad aplicada a cada una de las técnicas, anticiparnos a los cambios, provocarlos y aun obligar a que se produzcan si con ellos mejoramos técnicas de cuidado.

Criticar. Ser capaces de examinar en profundidad nuestro trabajo, desde una visión creadora, de revisar técnicas y procedimientos, de reconocer los errores y de advertir las posibles mejoras. Alejarse de los protagonismos estériles y trabajar en equipo con otros profesionales.

Promover el asociacionismo. Las Sociedades científicas agrupan a miembros con los mismos intereses profesionales, capaces de avanzar y de buscar soluciones colectivas. Resulta imprescindible estar unidos para abordar los cambios derivados de condiciones políticas o sociales con la necesaria serenidad y asegurando la garantía de los servicios que ofrecemos a nuestros pacientes, a las personas afectas de enfermedad renal y a la sociedad en su conjunto.

Nada mejor que el calido verano para reflexionar. Soñamos con cambiar de aires y acercarnos a la naturaleza, tan alejada de nuestro día a día. Es tiempo que trascurre en libertad, ajeno a las prisas y nada se percibe como una obligación

Soñemos pues también en mejorar nuestra profesión, pero hagámoslo realidad.

Feliz verano.

 
     

Mª Jesús Rollán de la Sota
Presidenta SEDEN