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Volumen 7 || Número 3 || 2004
e I.S.S.N. 2255-3517 - I.S.S.N. 2254-2884
EDITORIAL
Dolores Andreu i Periz
Editorial
 
 

EDITORIAL

 

Cuando para muchos están próximas a empezar unas merecidas vacaciones y para otros son ya un vago recuerdo, el congreso de la sociedad se prepara con un aire vacacional. Este año Tenerife va ofrecernos, además de nuestro congreso anual, el encanto de una naturaleza y un clima privilegiados. El entorno del lugar donde se celebrarán las reuniones no puede ser más tentador: un atractivo complejo hotelero en uno de los lugares más turísticos de la isla. Esperemos que todos estos alicientes no nos desanimen para asistir puntualmente a las reuniones, ya que el programa está repleto de temas interesantes y de gran actualidad; este año se ha batido el record en cuanto al número de trabajos presentados, por lo que las sesiones serán densas y muy activas. Contamos con otros alicientes, como varias mesas redondas y talleres, que algunos se repiten debido a la gran demanda por parte de nuevos congresistas, que han sido advertidos de su interés por parte de participantes de otros años; como las plazas son limitadas vale la pena que las personas interesadas en asistir a ellos hagan su solicitud con tiempo.

Una vez más, vamos a simultanear nuestra reunión con la SEN, lo que sin duda facilita su trabajo a los compañeros de la industria, pero también dificulta la organización; compartir es siempre ceder en algo, sin duda, la buena voluntad de todos permitirá que ambos congresos transcurran con agilidad a pesar de que se espera un gran número de participantes. Todos, médicos y enfermeros, tenemos ante nosotros grandes problemas derivados de un sociedad que cada vez es más compleja; el incremento del gasto sanitario, derivado por una parte de la aplicación de nuevas tecnologías, pero primordialmente, del envejecimiento de la población y de la persistencia de patologías crónicas. Esto, unido a cambios en la política, hace que las decisiones en materia de salud sean evaluadas una y otra vez, y, que en ocasiones, se retrasen estrategias o presupuestos que son necesarios para nuestro trabajo. Como profesionales debemos continuar actuando de forma que ofrezcamos a la administración nuestra experiencia y capacidad técnica, para hacer frente a los grandes retos sanitarios que continuamente se plantean. El mundo se hace pequeño y las desigualdades cada vez son mayores, las unidades de nefrológica hace ya años que reciben a personas de otros lugares menos favorecidos que buscan la asistencia sanitaria necesaria para sobrevivir, probablemente, este fenómeno irá en aumento, máxime si tenemos en cuenta que la reciente ampliación de la Unión Europea ha dado paso a millones de ciudadanos de pleno derecho en cuyos países, inicialmente, la atención a la insuficiencia renal no tiene la calidad de la nuestra. Otros problemas sociales, como son los cuidados integrales a nuestros enfermos renales mayores, el reconocimiento de nuestra valía profesional e innumerables problemas técnicos relacionados con la progresión de la enfermedad renal, la hemodiálisis, la diálisis peritoneal o el trasplante, sin duda, constituirán un foro apasionante que nos alejará de las múltiples tentaciones que las playas de Tenerife van a ofrecernos.




Lola Andreu