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Volumen 8 || Número 3 || 2005
e I.S.S.N. 2255-3517 - I.S.S.N. 2254-2884
EDITORIAL
Antonia Guillén i Serra
Editorial
 
 

EDITORIAL


En Málaga, en fechas de conmemoración de la Hispanidad, Octubre de 2005, vamos a celebrar el XXX Congreso Nacional de nuestra Sociedad y lo haremos por tercera vez en la misma tierra donde se celebraron el III y VII Congreso de SEDEN ya por el año 1978 y 1981 respectivamente (cuando uno pone fechas es consciente de lo mucho que ha vivido), mi memoria a través de la SEDEN navega y me ubica por los diferentes proyectos en los que he participado, pero sobre todo, guardo un especial recuerdo de las personas con las que he tenido la suerte de compartir horas de dedicación y mucha ilusión, AMIGOS que me acompañaran siempre.

En este congreso culminará el mandato de la actual Junta Directiva y será responsabilidad de todos nosotros decidir quien dirigirá de nuevo nuestra Sociedad, el listón siempre ha estado muy alto para las Juntas entrantes, pero cada vez ha sido superado. Creo que existen unos determinados valores imprescindibles y que han sido comunes a las diferentes Juntas, me refiero a enfermeras/os valientes, abiertos, dialogantes, comprometidos en sus cargos, adaptables a los cambios y sobre todo ilusionados y motivados en su trabajo diario al cuidado de las personas que padecen alguna enfermedad renal; estoy convencida que esto seguirá siendo así.

Los que hemos participado en muchos de estos congresos sabemos que se han superado numerosos obstáculos y se han alcanzado muchas metas. Pero por otra parte, cuando uno mira las nuevas generaciones, percibe que aun queda mucho por recorrer. Estoy convencida que este evento será una buena oportunidad para abordar estas necesidades desde una perspectiva de futuro, donde, como siempre, nos encontraremos con un alto nivel científico que nos permitirá conseguir la formación y el reciclaje profesional necesario para atender mejor a nuestros pacientes, ya sea desde la asistencia, docencia o investigación, sin olvidar que estos eventos son un lugar de encuentro, una reunión de compañeros y amigos, donde el intercambio de formación está dentro y fuera de las salas.

Este año me despido como Vocal de Publicaciones, permitirme que reflexione sobre la revista que tenéis en vuestras manos. Esta publicación es fruto de unos objetivos que trazamos entre todos, Juntas Directivas, autores, evaluadores, lectores y equipo editorial. En mi opinión no ha sido nunca un camino sin norte o dejado al azar, sino el resultado del esfuerzo planificado para ofrecer una herramienta útil a todos los profesionales de enfermería nefrológica. Para mí ha sido un honor y todo un reto trabajar como redactora en esta publicación.

Dejadme pues recapitular sobre el trabajo realizado hasta ahora, que ha sido mucho y bueno. Aunque algunos lectores ya lo conocen y fueron incluso protagonistas directos, creo que bien vale la pena recordar para nuestros socios mas jóvenes que en su formato actual, la Revista de la Sociedad de Enfermería Nefrologíca nació en 1998, como continuación de BISEDEN (Boletín informativo de la SEDEN) revista trimestral que editó SEDEN entre el año 1983 y 1997. Sin embargo, sus antecedentes mas lejanos, se remontan a un boletín de carácter bimestral, BISEAN(Boletín informativo de la Sociedad Española de ATS de nefrología), que publicó SEDEN entre los años 1976 y 1982, y que permitía la comunicación entre asociados.

Cuando uno hace una valoración de esta última etapa desde el año 1998 hasta la actualidad, ve que se han conseguido muchos y grandes logros, como la modernización de la publicación, la inclusión de la revista en diversas bases de datos bibliográficas, la consolidación del proceso editorial, así como su continuidad como instrumento científico, además de ser un órgano de expresión del colectivo, a través de sus páginas centrales, donde encontramos un lugar de cita periódica con elementos de formación y debate que propician a la reflexión. Contamos pues con una revista consolidada en muchos aspectos y cuyo rumbo se debe mantener.

Todo ello ha sido posible gracias a la alentadora capacidad de trabajo, critica justa y dedicación de su directora Lola Andreu y a Enriqueta Force que con el rigor imprescindible de una buena redactora recorre el sumario de cada nuevo número y hojea sus páginas sin poder evitar reconocer erratas e imperfecciones. Me siento muy afortunada de haber podido compartir con ellas durante estos siete años la responsabilidad de hacer posible número a número nuestra revista.

Quisiera que esta editorial sirviera también para agradecer la confianza que SEDEN y sus respectivos presidentes, Rodolfo Crespo y Anunciación Fernández, me han otorgado durante todos estos años. Soy testigo de que todos ellos supieron entender la importancia de nuestra publicación como capital científico, haciendo posible que trabajáramos con independencia, rigor y compromiso. No sería justo olvidar a otros amigos y compañeros que han contribuido de forma decisiva, con paciencia y dedicación, en la elaboración del cuerpo central de la Revista, la Secretaria de la SEDEN y todas sus administrativas. También me gustaría reconocer aquí el apoyo de los distintos patrocinadores que han contribuido generosamente, y no sin un apreciable esfuerzo económico, a la consolidación de nuestra revista. Finalmente me gustaría agradecer el tiempo dedicado y el espíritu constructivo de los evaluadores.

Aprovecho además para pediros vuestra colaboración para poder hacer una revista más rica, tanto en contenido como en diversidad de puntos de vista, porque seguro que esto nos ayudara a ser críticos, a crear opinión y a ser mas libres.

Con la esperanza de haber contribuido en la evolución de la revista y la satisfacción de haber podido colaborar de forma tan directa en este proyecto, me despido de todos, amigos, compañeros y lectores.

Antonia Guillén Serra
Vocal de Publicaciones SEDEN